Murió Quino y los argentinos rindieron homenaje al diseñador gráfico

81

Quino acompañó la niñez de muchos en todo el mundo. Su manera de describir a través de los dibujos y las palabras, fue inigualable. Murió Joaquín Salvador Lavado quien desde chico para distinguirlo de su tío Joaquín Tejón, pintor y diseñador gráfico se le llamó Quino.

Mafalda, Susanita, Manolito, Felipe, Miguelito o Libertad, fueron algunos de los personajes que creó y sus lectores le dieron vida. Por eso desde diferentes medios de comunicación lo homenajearon.

Su obra más famosa estuvo de aniversario: se cumplieron 56 años de la primera publicación de Mafalda, la eterna nena con reflexiones filosas sobre la realidad que, en la actualidad, sigue estando vigente.

Vale recordar que en 2014 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. El jurado destacó los lúcidos mensajes de Quino, que siguen vigentes por combinar con sabiduría la simplicidad en el trazo del dibujo con la profundidad de su pensamiento y valoró el enorme valor educativo de su obra.

Nació en Mendoza el 17 de julio de 1932 y era hijo de inmigrantes andaluces. En los últimos días fue víctima de un accidente cerebrovascular (ACV) y estaba internado.

Vea también: La China Suárez habló sobre el problema de salud de Benjamín Vicuña

Quino dejó un legado en todo el mundo como uno de los mejores diseñadores gráficos

Quino comenzó sus estudios de dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Mendoza. Luego los abandonó para dedicarse al humor gráfico. En 1954 publicó su primera página de humor en el semanario Esto Es, en lo que fue el comienzo de su carrera en los medios gráficos.

Siendo un autor todavía fuera de un círculo selecto de cultores del género, publicó en Buenos Aires un libro de humor gráfico llamado Mundo Quino. Fue el lanzamiento del dibujante argentino creador de la irreverente Mafalda y sus amigos.

El historietista se catapultó a la fama con la mítica Mafalda, una irreverente nena de seis años a la que dio vida en 1964. Sin embargo, su obra va mucho más allá, y eso quedó patente en los libros de humor que produjo a lo largo de su vida y que publicó a lo largo y ancho del mundo.

Su obra se publicó en diarios y semanarios nacionales y de otros países, como Vea y Lea, Leoplán, Rico Tipo, TV Guía, Panorama, Atlántida, Primera Plana, El Mundo, Siete Días, Triunfo (España) y la Revista Viva.

Además del Premio Príncipe de Asturias recibió numerosas distinciones como Palma de Oro en el Salón Internacional del Humorismo de Bordighera, Premio Dibujante Internacional del Año (Canadá, 1982) y el Premio Bienal Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos (Alcalá de Henares, 2000).