La Cámara Federal de Casación Penal ha ordenado que el Servicio Penitenciario Federal modifique el tratamiento penitenciario de Adolfo Donda, incorporando objetivos vinculados a la violencia de género y la violencia contra las mujeres. La decisión, tomada el 19 de julio de 2026, se produce en el contexto de los esfuerzos por abordar la problemática de género dentro del sistema penitenciario argentino.
El fallo de la Sala II de la Cámara fue mayoritariamente aprobado por los jueces Guillermo Yacobucci y Alejandro Slokar, quienes rechazaron el recurso de la defensa de Donda. La jueza Ángela Ledesma votó en disidencia, argumentando que los cuestionamientos de la defensa merecían ser revisados. La resolución se basa en una decisión previa del juez de ejecución del Tribunal Oral Federal N° 5, quien había ordenado readecuar el plan de tratamiento individual del condenado.
La modificación del tratamiento no es obligatoria, ya que no impone un curso específico, sino que ordena al Servicio Penitenciario que reformule el programa de actividades, objetivos y seguimiento de Donda, integrando un enfoque que contemple la violencia de género. Esta medida busca dar respuesta a la necesidad de un abordaje más integral y sensible a las cuestiones de género en la ejecución de penas.
Adolfo Donda es un excapitán de fragata de la Armada Argentina, condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. Su trayectoria incluye la participación en el Grupo de Tareas 3.3.2, que operó en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde se llevaron a cabo numerosas violaciones a los derechos humanos. Además, Donda fue condenado por la apropiación de su sobrina, Victoria Analía Donda Pérez, quien fue secuestrada al nacer en la ESMA.
El enfoque de género en el tratamiento penitenciario busca atender las características específicas de los delitos cometidos por Donda, que incluyen la violencia sistemática y estructural contra mujeres. La inclusión de estos objetivos en su tratamiento es un paso hacia la visibilización de la violencia de género en el ámbito carcelario, un tema que ha sido históricamente desatendido.
La defensa de Donda, liderada por el abogado Guillermo Jesús Fanego, intentó recurrir la decisión, pero la Cámara consideró que no había errores en la resolución que invalidaran la orden. Los jueces argumentaron que los planteos de la defensa se basaban en «meros juicios discrepantes» y no lograron rebatir los fundamentos del juez de ejecución.
La disidencia de Ledesma destaca la importancia de revisar aspectos que podrían constituir causales para la intervención de Casación. No obstante, la mayoría consideró que la defensa no había acreditado la existencia de una cuestión federal que habilitara su intervención, basándose en la doctrina establecida por la Corte Suprema en el caso «Di Nunzio».
La decisión de incorporar un enfoque de género en el tratamiento penitenciario de Donda se inscribe en una tendencia más amplia dentro de la justicia argentina de reconocer y abordar la violencia de género y sus consecuencias. La modificación del programa de tratamiento individual de Donda es un paso hacia la reformulación de las políticas penitenciarias, que tradicionalmente han estado desvinculadas de estas problemáticas.
En este contexto, el Servicio Penitenciario deberá determinar cómo implementará estos nuevos objetivos en el plan de tratamiento de Donda. La falta de especificidad en la resolución deja abierta la posibilidad de que el abordaje se realice de diversas maneras, lo que podría incluir desde talleres hasta programas de concientización y rehabilitación.
Este fallo también resalta la necesidad de que el sistema penitenciario argentino se adapte a las exigencias contemporáneas en torno a la igualdad de género y el respeto por los derechos humanos. La implementación efectiva de un enfoque de género en el tratamiento de Donda podría servir como modelo para futuros casos y contribuir a una transformación más amplia de las políticas carcelarias en el país.
La condena de Adolfo Donda no solo lo ubica en el ámbito de los crímenes de lesa humanidad, sino que también lo coloca en el centro de un debate más amplio sobre la violencia de género y la responsabilidad del sistema penal en su abordaje. La justicia, al incorporar este enfoque, busca no solo sancionar, sino también educar y prevenir futuras violencias.
El caso de Donda y la decisión de la Cámara Federal de Casación Penal ponen de relieve la urgencia de revisar y reformular los tratamientos penitenciarios en Argentina, especialmente en un contexto donde la violencia de género sigue siendo un tema central en la agenda pública. La respuesta del sistema penitenciario será crucial para determinar si este enfoque se traduce en acciones concretas que efectivamente aborden y mitiguen la violencia contra las mujeres.
La resolución de la justicia argentina en el caso de Adolfo Donda marca un avance significativo hacia la inclusión de un enfoque de género en el tratamiento penitenciario, aunque su implementación será clave para evaluar su efectividad y su real impacto en la reducción de la violencia de género dentro y fuera del sistema penitenciario.
