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G7 y UE piden a RSF detener atrocidades en Sudán

Los gobiernos del G7 y la Unión Europea han exigido a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Sudán que detengan de inmediato cualquier acción que pueda resultar en nuevas atrocidades en la ciudad de El Obeid. Este llamado se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de la población civil en la región de Kordofán, donde las RSF han sido acusadas de violaciones graves de derechos humanos.

Preocupaciones sobre la situación en El Obeid

En un comunicado conjunto emitido en la madrugada del 17 de julio de 2026, los ministros de Exteriores del G7, junto con Kaja Kallas, alta representante de la UE para Política Exterior, instaron a las RSF y a los grupos armados aliados a cesar de inmediato cualquier acción que pueda poner en peligro a la población civil. Este pronunciamiento hace eco de los abusos documentados durante el asedio de las RSF a El Fasher, donde se han registrado graves violaciones de derechos humanos.

Las preocupaciones de los líderes internacionales se centran en la posibilidad de que las RSF realicen ataques con drones y obstaculicen el acceso humanitario a la región. «Hacemos un llamamiento a las partes en conflicto para que garanticen el paso voluntario seguro y faciliten el acceso humanitario rápido y sin trabas a El Obeid y sus alrededores», reza el comunicado, subrayando la urgencia de la situación humanitaria.

Compromisos incumplidos y demandas de desescalada

El G7 y la UE han instado a las RSF y a las Fuerzas Armadas Sudanesas a cumplir con sus obligaciones bajo el Derecho Internacional Humanitario y de Derechos Humanos. En particular, han hecho hincapié en la necesidad de que cesen las hostilidades y se inicien negociaciones directas de buena fe. «Exigimos a las Fuerzas Armadas Sudanesas que cesen su reiterado rechazo a las medidas de desescalada propuestas», afirmaron los diplomáticos, refiriéndose a la Declaración de Yeda alcanzada en mayo de 2023, que hasta ahora ha sido ignorada por las partes involucradas.

La falta de cumplimiento de estos compromisos ha llevado a un deterioro aún mayor de la situación en Sudán, donde la población civil sufre las consecuencias de un conflicto prolongado. Las RSF, por su parte, han sido acusadas de actuar de manera sistemática en contra de la población civil y de no respetar los acuerdos alcanzados.

Apoyo a la rendición de cuentas y la soberanía sudanesa

Los líderes del G7 y la UE también han reafirmado su compromiso con la rendición de cuentas por todas las violaciones del Derecho Internacional cometidas por las partes en conflicto. Este enfoque busca garantizar que los responsables de abusos sean llevados ante la justicia y que se restablezca el respeto por los derechos humanos en Sudán. En este sentido, han mostrado su apoyo a los esfuerzos de la ONU para promover la desescalada.

Asimismo, han instado a todos los actores externos a cesar cualquier forma de apoyo armado, logístico o financiero a las partes en conflicto. Se ha señalado específicamente el criticado apoyo de Emiratos Árabes Unidos a las RSF, lo que ha generado tensiones en la comunidad internacional y ha complicado aún más la situación en Sudán.

Visión a futuro y aspiraciones democráticas del pueblo sudanés

El G7 y la UE han dejado claro su compromiso con la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Sudán, rechazando cualquier iniciativa que pueda conducir a la partición del país. Este posicionamiento refleja una postura firme frente a la crisis actual y un deseo de apoyar las aspiraciones democráticas del pueblo sudanés.

La situación en Sudán sigue siendo crítica, con la población civil atrapada en medio de un conflicto que parece no tener fin. Las presiones internacionales pueden jugar un rol crucial en la búsqueda de una solución pacífica, pero el cumplimiento de los llamados a la desescalada y el respeto a los derechos humanos es fundamental para lograr un cambio significativo.

Las próximas semanas serán decisivas para el futuro de Sudán, ya que la comunidad internacional observa de cerca cómo responden las RSF y las Fuerzas Armadas Sudanesas a estas demandas. La posibilidad de un diálogo constructivo y el respeto a los derechos humanos son elementos esenciales para poner fin a la violencia y garantizar un futuro más estable para la región.

En este contexto, la presión ejercida por el G7 y la UE podría ser un factor determinante para influir en la política local y promover un cambio positivo en la dinámica del conflicto. A medida que se desarrollan los acontecimientos, la atención del mundo estará centrada en Sudán, donde el clamor por la paz y la justicia continúa resonando.

Alejandro Daniel Jose Alejandro Daniel Jose es editor y estratega digital especializado en…