El fantasma de Felicitas Guerrero, historia y mito

Barracas alberga una de las historias más fascinantes y trágicas de la ciudad: la de Felicitas Guerrero. Este relato, que mezcla el mundo normal con el paranormal, cautiva tanto a porteños como a visitantes a través del tiempo.

Conozcamos a esta mujer, su trágico final y la leyenda establecida a través de sus apariciones como fantasma.

 

 

¿Quién fue Felicitas Guerrero?

 

Felicitas Guerrero de Álzaga, nacida en 1846, fue una de las mujeres más bellas y ricas de Buenos Aires en su tiempo. A los 15 años, se casó con Martín de Álzaga, un acaudalado terrateniente que le doblaba la edad. 

Con él tuvo dos hijos, aunque ambos murieron a temprana edad. Tras quedar viuda a los 26 años, Felicitas se convirtió en el centro de atención de la alta sociedad porteña, tanto por su belleza como por su inmensa fortuna.

La tragedia volvió a golpear a esta joven el 30 de enero de 1872, cuando fue asesinada por Enrique Ocampo, un pretendiente rechazado. Desesperado por su amor no correspondido, Ocampo le disparó y acabó con su vida. 

Cada 30 de enero, el aniversario del asesinato de Felicitas, los devotos y curiosos dejan pañuelos y cintas blancas en las rejas de la iglesia como ofrendas. La creencia popular sostiene que si estos pañuelos aparecen mojados con las lágrimas de Felicitas, los deseos de amor eterno se cumplirán.

 

 

Apariciones fantasmagóricas

 

Tras la muerte de Felicitas Guerrero, sus padres decidieron construir una iglesia en su memoria, la Iglesia de Santa Felicitas, en Barracas. Este templo, de estilo neogótico alemán, es único en Buenos Aires y en el mundo, ya que es la única iglesia propiedad del Gobierno de la Ciudad.

Desde su construcción, el templo fue testigo de numerosos eventos paranormales. Según los vecinos, el fantasma de Felicitas Guerrero comenzó a aparecer en la década de 1930. Desde entonces, muchos aseguran haber visto su figura etérea y escuchado sus lamentos.

Con el paso del tiempo se estableció una leyenda que asegura que el espíritu de Felicitas Guerrero sigue vagando por el lugar donde fue asesinada, apareciendo en la iglesia construida en su honor cada 30 de enero. 

Los relatos que conforman este mito varían: algunos afirman haber visto una figura vestida de blanco, otros aseguran haber escuchado el sonido de campanas que se agitan solas, y hay quienes dicen haber presenciado lágrimas de Felicitas en los pañuelos que los visitantes dejan en su memoria.

Junto a la iglesia, se encuentra el Complejo Histórico y Museo Santa Felicitas, que alberga objetos personales de Felicitas, documentos históricos y fotografías de la época. 

La arquitecta Ellen Hendi, coordinadora general de las visitas al complejo, recopiló numerosos testimonios de personas que aseguran haber experimentado fenómenos inexplicables en el lugar, desde la aparición de sombras inquietantes hasta la sensación de una presencia espectral.

 

 

El fantasma de Felicitas Guerrero es un mito para algunos y realidad para otros, pero algo es evidente: su trágica historia ha dejado una huella imborrable en Barracas y en la memoria colectiva de Buenos Aires.

En tu próxima visita a Barracas, te recomendamos visitar la Iglesia de Santa Felicitas y su Complejo, dejándote envolver por la atmósfera de misterio y pasado que los rodea. 

 

El Museo Santa Felicitas se encuentra en Pinzón 1480, y ofrece a los visitantes diferentes visitas guiadas, abriendo sus puertas de lunes a viernes de 9 a 18 horas y los sábados de 10 a 14 hs.

Por otro lado, la Iglesia de Santa Felicitas, parte esencial del recorrido, se encuentra en Isabel la Católica 520. Puedes consultar los horarios de la iglesia en su página oficial

 

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