Brilla por sus colores, la calle Lanín

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Las dos cuadras que recorre este pasaje presentan un colorido inconfundible.

Es que en 1990 Marino Santa María, un vecino de Lanín quiso darle una lavada de cara al frente de su taller y por contagio, los vecinos comenzaron a solicitarle que pintara el frente de las diferentes casas del pasaje.

De este modo, se convirtió en uno de los sitios más pintorescos de la Ciudad y los muros reflejan la obra de este artista.

Las  mejores fotos de la calle:




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