En un contexto de creciente incertidumbre laboral, las asignaciones familiares en Argentina presentan una tendencia preocupante: mientras caen drásticamente entre los trabajadores registrados, aumentan entre los informales. Según un informe de la Subsecretaría de Seguridad Social, en el último año, 176.099 padres dejaron de percibir la Asignación Familiar por Hijo (AFH), mientras que el número de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) en el sector informal creció en 30.120.
Caída de la Asignación Familiar por Hijo
Los datos oficiales revelan que el sistema de asignaciones familiares de ANSES pasó de 9.451.958 beneficios en mayo de 2025 a 9.276.916 en mayo de 2026, lo que representa una reducción de 175.042 prestaciones. Esta caída es aún más pronunciada si se compara con noviembre de 2023. La mayoría de los afectados provienen del ámbito laboral formal: 141.646 trabajadores en relación de dependencia perdieron el acceso a la AFH, lo que equivale a una disminución del 4,8%. Además, los jubilados y pensionados vieron una reducción de 37.504 prestaciones (5,4%), mientras que los monotributistas también sufrieron una caída de 35.193 beneficiarios (5,9%).
Aumento de la Asignación Universal por Hijo
Por el contrario, el informe indica que la AUH, destinada a padres desocupados o en trabajos informales, mostró un incremento del 0,7% interanual. En total, 30.120 padres informales comenzaron a recibir esta asignación, lo que contrasta con la pérdida de beneficios en el sector formal. En un contexto donde la precariedad laboral se agudiza, el aumento de la AUH puede interpretarse como un reflejo de la creciente informalidad en el mercado laboral argentino.
Diferencias en montos y requisitos
Las asignaciones también difieren significativamente en términos de montos. La AFH, que varía entre $15.586 y $74.033 dependiendo de los ingresos del grupo familiar, se encuentra por debajo de los $148.049 que recibe un beneficiario de la AUH. Esta diferencia se vuelve relevante en un contexto donde los ingresos familiares son cada vez más limitados. Para acceder a la AFH, los trabajadores deben cumplir con ciertos requisitos de ingresos, los cuales están determinados por la movilidad previsional. En cambio, la AUH tiene requisitos más flexibles, lo que la hace más accesible para los trabajadores informales.
Contexto del mercado laboral argentino
La situación en el mercado laboral argentino se ha vuelto crítica, con un aumento en las cesantías y desvinculaciones laborales. La precariedad laboral es un fenómeno creciente, y la pérdida de derechos laborales afecta directamente a la capacidad de las familias para acceder a beneficios como la AFH. La reducción de trabajadores registrados y el aumento de la informalidad son síntomas de una economía que lucha por recuperarse, y que está reconfigurando el panorama de las asignaciones familiares.
Reacciones y análisis sobre la situación
Expertos en economía social han señalado que esta tendencia refleja una crisis más profunda en la estructura laboral del país. «La caída de la AFH entre los trabajadores registrados es alarmante y revela la fragilidad del empleo formal», comentó un analista que prefirió mantener el anonimato. Por otro lado, el aumento en la AUH puede ser visto como un parche ante la creciente desigualdad y precarización laboral, aunque no soluciona el problema de fondo.
El futuro de las asignaciones familiares en Argentina
Con el panorama actual, es probable que la tendencia de caída en las asignaciones familiares para trabajadores registrados continúe. La falta de políticas efectivas que estimulen el empleo formal y reduzcan la informalidad podría agravar aún más esta situación. Mientras tanto, el gobierno deberá enfrentar el desafío de equilibrar la asistencia social a través de la AUH con la necesidad de fomentar la formalización del empleo para garantizar derechos laborales y mejorar la calidad de vida de las familias argentinas.
Conclusiones sobre las asignaciones familiares
La dualidad en el acceso a las asignaciones familiares entre trabajadores registrados e informales destaca la fragilidad del sistema de protección social en Argentina. La caída en la AFH y el aumento en la AUH no solo reflejan cambios en el mercado laboral, sino que también plantean interrogantes sobre la efectividad de las políticas sociales implementadas. La situación actual exige una revisión urgente de las estrategias de asistencia social para asegurar que todas las familias, independientemente de su situación laboral, puedan acceder a los beneficios necesarios para su sustento.
